Seis empresas reciben el diploma de elaboradoras de Alimentos Artesanos de Navarra/Nafarroa Artisau Elikagaia.

También se han otorgado diplomas a los seis maestros artesanos de las empresas certificadas que actuarán como responsables del proceso de producción

Seis empresas reciben el diploma de elaboradoras de Alimentos Artesanos de Navarra/Nafarroa Artisau Elikagaia.

Seis empresas recientemente inscritas en el Registro de Empresas Artesanales Agroalimentarias de Navarra, han recibido hoy los correspondientes diplomas que les autorizan a utilizar en su etiquetado el distintivo de “Alimentos Artesanos de Navarra”/”Nafarroa Artisau Elikagaia “, y además, poder adherirse así a la marca Reyno Gourmet, gestionada por la empresa pública INTIA. También se han otorgado seis diplomas a otros tantos nuevos maestros artesanos asociados a las empresas inscritas que actuarán como responsables del proceso de producción.

Las nuevas empresas inscritas -3 fueron registradas a finales de 2016 y otras 3 en fechas recientes- son: Rosquillas Ubagua (Pedro José Jiménez Echarri), de Riezu; Grupo Elizalde y Salinas, S. L. (fábrica de dulces y mantecados), de Noain; Lorez Lore (Iker Ekisoain Baztán y Mikel Zudaire Plaza, elaboración de miel), de Berriozar; Erlasu S.L.U (obrador de pastelería y repostería), de Tajonar; Victorino Ramos Jiménez (elaboración de miel), de Tudela; y Pastas Molinero S.L, de Arróniz.

89 firmas que emplean a 346 personas

Son ya 89 firmas navarras las que disponen de la calificación de empresas artesanales agroalimentarias. En total, emplean a 346 personas y facturan unos 73 millones de euros.

La artesanía agroalimentaria tiene gran arraigo en Navarra y es una actividad en alza dada la necesidad de diversificación y complementación de rentas que tienen las familias rurales. Estas empresas se caracterizan, en líneas generales, por ser pequeñas, con estructura de tipo familiar y menos de diez trabajadores. Al frente del proceso de producción se encuentra la figura de un artesano que toma parte directa y personal en la ejecución del trabajo. Un requisito indispensable de este tipo de producción es que parte del proceso de elaboración debe de efectuarse de forma  manual; si bien se admite un cierto grado de mecanización en operaciones parciales, siempre que no sea en la fase de selección de las materias primas.

Son industrias que buscan el desarrollo de productos con mayor valor añadido, con  procesos de elaboración que siguen métodos tradicionales, no utilizan aditivos siempre que sea posible por cuestiones sanitarias o emplean aditivos naturales, dando lugar a productos más saludables. Esto implica una especialización en el proceso de producción, y es aquí donde aparece y tiene gran importancia la figura del artesano que está al frente de la producción.

El reconocimiento oficial de la condición de artesano o empresa artesana en los oficios correspondientes integrados en el Repertorio de Oficios Artesanales de Navarra, es otorgado por el Departamento de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración Local.  Se acredita mediante el diploma de calificación artesanal correspondiente y su inscripción en el Registro de Artesanía Alimentaria, previo estudio y propuesta de la Comisión de Artesanía Agroalimentaria, formada por representantes del Gobierno de Navarra, expertos en artesanía agroalimentaria y por miembros de las asociaciones del sector.

Nuevas empresas y sus artesanos

Rosquillas Ubagua (Riezu, Valle de Yerri). Se dedica a la elaboración totalmente artesanal de rosquillas. Cuenta  con dos trabajadores y el titular de la empresa. Su origen se remonta a 1979, cuando fue fundada por Pedro José Jiménez, manteniéndose hasta hoy la receta que ha dado fama a sus rosquillas y churros fritos. Este negocio familiar vive ahora la segunda generación con Luis Arrastia al frente. Su llegada en 1981 coincide en el tiempo con la introducción de tecnología moderna para facilitar el proceso de producción y ofrecer un mejor servicio y atención a sus clientes.

Grupo Elizalde y Salinas, S.L. (Noain). Las populares Mantecadas Salinas estuvieron a punto de desaparecer tras casi siglo y medio de historia cuando el último obrador de la familia, Paulino Salinas, llegó a la edad de la jubilación sin tener la oportunidad de legar el patrimonio de la empresa tudelana. Un grupo de emprendedores de Pamplona le compraron la patente, la marca registrada, la fórmula e incluso la maquinaria y situaron el nuevo obrador en Noain, en el que manufacturan las mantecadas artesanalmente, igual que como se ha venido haciendo desde 1870. La empresa cuenta con dos empleados, uno a tiempo parcial, y el artesano responsable del proceso de elaboración.

Lorez Lore (Berriozar). Iker Ekisoain Baztán y Mikel Zudaire Plaza son los socios de Lorez Lore, una empresa que envasa la miel que producen las abejas de sus 400 colmenas. Iker Ekisoain ha seguido los pasos de su padre y convertido la apicultura en su oficio. En Berriozar produce miel, polen, cera y propóleos de manera local, artesanal y natural. En Lorez Lore luchan contra la plaga de avispa asiática (vespa velutina), polinizan huertas, campos y viñedos y conservan y mejoran la flora silvestre. La miel que producen es 100% cruda, sacada directamente de las celdillas del panal y embotadas por ellos mismos.

Erlasu SLU (Tajonar). La instalación del obrador es de septiembre de 2016 y apuesta por una elaboración esmerada de tejas sin ningún tipo de aditivo. Una trabajadora y la titular de la empresa, que esta al frente de la elaboración como maestra artesana, elaboran tejas de almendra, coco y chocolate.

Victorino Ramos Jiménez (Tudela). Victorino Ramos es un apicultor que tiene 200 colmenas en la zona sur de Navarra y elabora, envasa y vende la miel que producen sus abejas. Es el titular de la empresa, el único trabajador y el artesano que está al frente de la elaboración.

Pastas Molinero, S.L. (Arroniz) Esta pastelería fue fundada por Jaime García Ábrego, panadero de profesión, que en la década de los 60 del siglo pasado empezó a elaborar todo tipo de pastas que él mismo vendía por los pueblos cercanos, tienda por tienda, y más tarde a distribuidores y mayoristas. Siguiendo con su legado, sus sucesores han ampliado la empresa, y a día de hoy continúan distribuyendo sus productos por toda la península. La tercera generación sigue adelante con el proyecto, sin olvidar las raíces ni las recetas de toda la vida. De los productos que elabora va comercializar como artesanos los polvorones, mantecados y roscos de Santa Clara. Tiene 3 trabajadores.